lunes, 16 de junio de 2008

Ikaro (segunda parte).

Desde que empezé a soñar despierto, ha sido como un despertar a otro mundo que a la vez es mágico e infinito. Escuché primero el bullicio de las personas en una mesa de trabajo tratando de resolver la manera en que los niños podían ser liberados... las jornadas habían sido ya intensas, era el tercer o quinto día de trabajo y se estaba a punto de llegar a una resolución. Ahí fue donde me perdí... salí a tomar aire fresco. En ese momento crucé una calle que me llevó de un aereopuerto (en especifico Paris-Charles De Gaule) hacia un campo en lo que bien pudiera ser Australia o quizás Irlanda.

El campo estaba de un verde increíble, un pasto largo y finito pero a la vez fortalecido y que si lo machacaras, se obtendría una pasta espesa Verde iluminado. El mar se sentía fresco y el cantil cubierto de maleza se levantaba a unos 80 metros del nivel del agua. El cielo estaba nublado (nubloso?) y la brisa emergía cada vez más dándole al lugar esa aura que solo los sueños vívidos suelen tener. Entré a la granja. Estaba desierto el lugar pero se veía que tenía alguién que cuidaba amorosamente de ella. La madera de las caballerizas estaba pintada de rojo y había paja alrededor de los establos. Fue en ese momento que como que apareció este hermosísimo niño que me dijo que todo iba a estar bien. Que él nunca me abandonaría. Ahora sé que su nombre es Ikaro. La luz que provenía del fondo era fuerte y a la vez cálida y húmeda, como pasada atravez de la brisa. El Sol que atravezaba la bruma hacía difícil el ver a mi niño, sólo alcancé a ver que tenía el pelo liso y traía un sueter de rayas. No se si venía de allá de las nubes. o de algún lugar más bien distante... no sé si venía del mar lo que me dijo me puso a llorar pero era un alivio, una alegría. Ahora me lo imagino que talvez navegaba desde algún país lejano y que de algún modo su andar por el mar había sido en soledad Y ahora sé que lo que entendí en ese momento tal vez nunca había sido tan claro y era el amor y a la vez la compasión de saber que esta magia siempre ha estado debajo de todas estas capas y maneras de ser eres hsumanos. Y qué la magia de esta alma que encontramos reside en la bondad y en el amor.

2 comentarios:

Unknown dijo...

¿No será el niño que llevas dentro? madurando bellamente, amoroso, confiado, sereno, luminoso...
Leerte me aligera la carga. Gracias!

Leo dijo...

Va a haber un concurso de cuento en Tijuana, hay que entrarle!